<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>11S &#124; 10 años después</title>
	<atom:link href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress</link>
	<description>El día en que cambio el mundo</description>
	<lastBuildDate>Tue, 13 Sep 2011 14:55:33 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-mx</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Todos fuimos uno</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1332</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1332#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 02:40:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1332</guid>
		<description><![CDATA[&#160; 　Un festival de cine ayudó a revivir a Nueva York y su espíritu cosmopolita POR ROBERT DE NIRO Creo que aquellos que vivíamos y trabajábamos en el centro de ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><em>　Un festival de cine ayudó a revivir a Nueva York y su espíritu cosmopolita</em></p>
<p><span id="more-1332"></span></p>
<p>POR ROBERT DE NIRO</p>
<p>Creo que aquellos que vivíamos y trabajábamos en el centro de Nueva York en 2001 sentimos más directamente el impacto de los ataques contra el World Trade Center. A la fecha puede sentirse todavía. La Zona Cero es nuestro barrio, así que estuvimos rodeados de la devastación a raíz del 11 de septiembre.</p>
<div id="attachment_1336" class="wp-caption aligncenter" style="width: 470px"><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/denirotribeca460.jpg"><img class="size-full wp-image-1336" title="Archivo" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/denirotribeca460.jpg" alt="Archivo" width="460" height="504" /></a><p class="wp-caption-text">Archivo</p></div>
<p>Ese día recuerdo que estaba en una reunión y a punto de dirigirme al aeropuerto para tomar un vuelo a Los Ángeles, cuando mi hijo Raphael me llamó para decirme que un avión comercial se había estrellado contra el World Trade Center. De  nmediato regresé a casa.</p>
<p>Desde mi departamento podía ver las torres, a unas nueve calles de distancia. Observaba con binoculares las llamas y el humo que salían de los edificios. Cuando se derrumbó la Torre Sur, el noticiero estaba encendido y tuve que voltear de la ventana al televisor para confirmar lo que había visto con mis propios ojos; fue totalmente surrealista.</p>
<p>Después cayó la Torre Norte. No podía dar crédito a lo que estaba viendo. Yo no perdí a ningún pariente ni amigo cercano cuando las torres se derrumbaron después de los ataques, pero todo lo que yo había hecho, todo por lo que yo me esforzaba, perdió todo su sentido; todo simplemente se detuvo. Creo que el 11 de septiembre afectó a todos los neoyorquinos de alguna manera dramática.</p>
<p>Los desastres sacan lo mejor de las personas. Pienso en todos esos bomberos, policías y ciudadanos que respondieron.  Muchos de ellos murieron de forma heroica. La naturaleza humana fue responder, dejar lo que se estuviera haciendo y ayudar.</p>
<p>Cuando sucede una cosa tan terrible como ésta, la gente quiere ayudarse. Sean cuales  sean nuestras diferencias, las  olvidamos y nos unimos.</p>
<p>Poco después del 11 de septiembre, el alcalde Rudolph Giuliani estaba diciendo que había que volver a vivir en la ciudad como siempre, en la medida en que se pudiera. Para hacerlo, necesitábamos empezar de nuevo, necesitábamos limpiar y seguir viviendo en nuestro barrio.</p>
<p>Para mí, el mensaje de Giuliani fue muy lógico. Necesitábamos reconstruir lo que habíamos perdido.</p>
<p>Fueron tiempos difíciles. El centro estaba abierto sólo al tránsito peatonal, salvo por las operaciones de recuperación. Había que mostrar una identificación para entrar.</p>
<p>Conforme pasaron las semanas, los negocios del lugar luchaban por sobrevivir. Nadie quería estar en el centro. Mi socia de negocios Jane Rosenthal, su esposo Craig Hatkoff y yo iniciamos un programa llamado Cena en el Centro, que trataba de atraer de nuevo a la gente para revivir los barrios.</p>
<p>La gente venía en autobús a Chinatown, Little Italy, Tribeca, Wall Street, a donde se pudiera. Nosotros cenábamos con la gente y el programa fue creciendo. Era algo pequeño que pudimos hacer para ayudar y teníamos la esperanza de hacer más.</p>
<p>Antes del 11 de septiembre ya habíamos tenido la idea de celebrar un festival de cine en Nueva York. Después de los ataques nos pareció que un festival cinematográfico podría atraer más gente al barrio. Así que empezamos a llamar a gente como Martin Scorsese, Meryl Streep, Ed Burns y muchos otros. Todos querían ayudar.</p>
<p>Desde el principio, el festival adquirió vida propia. El alcalde Michael Bloomberg, quien sucedió a Giuliani, y el gobernador George Pataki fueron de gran ayuda. American Express, cuyas oficinas centrales estaban en el centro, fue uno de los  patrocinadores.</p>
<p>Pero nunca hubiéramos podido hacer que el festival se llevara a cabo sin la ayuda de miles de voluntarios. A diferencia de muchos otros festivales, éste se trata de la comunidad y la familia: un auténtico festival de cine de barrio.</p>
<p>Estoy particularmente orgulloso de lo que atrae a todos al festival: el ambiente de fiesta callejera familiar, las exhibiciones abiertas en los muelles y todos los eventos en los que participan los negocios locales, desde restaurantes hasta el Colegio  Comunitario del Distrito de Manhattan, por no hablar de las películas. Todos queríamos ayudar y esperamos haberlo  logrado.</p>
<p>Después del primer festival no se pensó en hacer otro; pero ahora, diez años después, aquí estamos. Ya es una tradición. El festival se ha vuelto parte de la vida cultural de la ciudad, lo cual es tremendamente satisfactorio.</p>
<p>Algunas personas piensan que ha sido lento el ritmo de recuperación de la ciudad, especialmente en la Zona Cero. Pero Nueva York tiene muchas partes móviles e intereses en conflicto que actúan unos en contra de otros. Quizá tuvieron que pasar 10 años para poner el 11 de septiembre en la perspectiva necesaria para ayudar a reconstruir a la ciudad de la mejor  manera.</p>
<p>Al festival vienen personas de todo el mundo. Una de ellas fue Sheikha Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa al-Thani, hija de Sheik Hamad bin Khalifa al-Thani, el emir gobernante de Qatar. Ella quería ayudar a organizar un festival en su ciudad natal de Doha.</p>
<p>Pensamos que un festival en Doha era una buena idea y eso nos dio la oportunidad de interactuar con una comunidad del Medio Oriente. Esta asociación fue un paso en la dirección indicada para crear conciencia. Los dos festivales tendrían un impacto en la cultura y no sólo en el ámbito local: los ataques del 11 de septiembre fueron un evento mundial.</p>
<p>A fin de cuentas, todos podemos tener nuestras diferencias, incluso actitudes estereotipadas unos con otros, pero cuando somos más conscientes, estamos más cerca de darnos cuenta de que no somos diferentes de los demás.</p>
<p>ROBERT DE NIRO es uno de los fundadores del Festival de Cine Tribeca en el centro de Manhattan y miembro de la junta directiva del Memorial y Museo del 11 de Septiembre en la Zona Cero. Es copropietario de Tribeca Grill, el hotel Greenwich, Locanda Verde y Nabu, todos en Tribeca. Ganó un premio de la Academia al mejor actor de reparto por &#8220;The Godfather Part II&#8221; (&#8220;El Padrino II&#8221;) y al mejor actor por &#8220;Raging Bull&#8221; (&#8220;Toro Salvaje&#8221;). En la cinta &#8220;Taxi Driver&#8221; (&#8220;El Taxista&#8221;),  emblemática de Nueva York, él interpretó al personaje titular. El 11 de septiembre de 2001, él estaba en una junta en Nueva York cuando su hijo lo llamó para decirle que un avión comercial se había estrellado contra el World Trade Center. Regresó a su departamento, desde donde vio caer las torres.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>*The New York Times</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1332</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El primero de los últimos días</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1328</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1328#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 02:27:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1328</guid>
		<description><![CDATA[ ‘‘ Cuando todas las murallas y fortificaciones se revelan vulnerables, cuando debe- mos vivir sin techo ni res- guardo, sólo nos queda una protección: las leyes internacionales que codifican el ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> <em>‘‘ Cuando todas las murallas y fortificaciones se revelan vulnerables, cuando debe- mos vivir sin techo ni res- guardo, sólo nos queda una protección: las leyes internacionales que codifican el ideal de convivencia civilizada&#8221;.</em></p>
<p>POR FERNANDO SAVATER</p>
<p><span id="more-1328"></span></p>
<p>En sus reflexiones a partir de la Primera Guerra Mundial, Paul Valéry estableció so lemnemente que las civilizaciones habían aprendido por fin que eran mortales. No estoy seguro de que nadie hubiera sacado entonces tal conclusión, a la que probablemente no se llegó realmente hasta después de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo tras la explosión de la bomba en Hiroshima.</p>
<div id="attachment_1338" class="wp-caption aligncenter" style="width: 470px"><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/savater460.jpg"><img class="size-full wp-image-1338" title="Archivo" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/savater460.jpg" alt="Archivo" width="460" height="675" /></a><p class="wp-caption-text">Archivo</p></div>
<p>Pero quizá para muchos de nosotros fue el derrumbe asesino de las Torres Gemelas el instante de la auténtica revelación: a  Partir de ese suceso (de un impacto visual y hasta estético no menor que moral) comprendimos la vulnerabilidad universal, la fragilidad incluso de aquello que creíamos más arrogantemente seguro. Tuvimos la evidencia irrefutable de que no hay Refugio ni santuario: todos vivimos a la intemperie.</p>
<p>Recuerdo que después del atentado mismo, lo siguiente que me impresionó fue la atroz alegría de algunos de mis  Compatriotas: no eran islamistas radicales ni mucho menos, sino izquierdistas de un antiamericanismo patológico (donde yo estaba ese día, en el País Vasco, fueron partidarios del terrorismo de ETA que celebraban la masacre como la cumbre  Modélica de lo que ellos pretendían conseguir con menos medios criminales).</p>
<p>Incluso personas educadas, que practicaban aparentemente la moderación política, no ocultaron cierta satisfacción por lo  que consideraban un escarmiento. Estas actitudes me escandalizaron doblemente. Primero, desde luego, por su  menosprecio de las vidas sacrificadas traidoramente para impartir esa lección bárbara, brutal y nihilista.</p>
<p>Pero, en segundo lugar, por su estupidez: porque eran incapaces de comprender que a partir de ese momento ya no habría seguridad para nadie en nuestro mundo, ni para los buenos ni para los peores, que desde ese punto sin retorno reinaba la guerra total, sin primera línea ni retaguardia, sin leyes ni miramientos humanitarios.</p>
<p><strong>V ivir a la intemperie</strong></p>
<p>En estos 10 últimos años nos hemos ido acostumbrando a vivir a la intemperie, sin refugios, aceptando la intransigencia violenta como única norma de la inestable convivencia. Tras el 11-S vinieron las guerras de Irak y Afganistán, los  megaatentados de Madrid y Londres, las sublevaciones contra las dictaduras del norte de África y Medio Oriente con sanguinarias represiones en la mayoría de ellas, etc…</p>
<p>Los gobiernos de casi todos los países se sienten no sólo legitimados para emplear medidas excepcionales de control sino hasta urgidos a ellas por sus poblaciones. Impera un realismo perverso que excusa la tortura y justifica las ejecuciones  sumarias.</p>
<p>Por otro lado, las redes sociales de internet —que a veces ayudan a convocar movimientos antiautorita rios— difunden también mensajes de alarma violentos y xenófobos, como los que motivaron al autor de la matanza de Noruega. La intransigencia brutal toma carta de ciudadanía en todos los estratos sociales.</p>
<p>Hace 10 años, el 11 de septiembre, el mundo empeoró. Pero incluso de los más abominables sucesos puede obtenerse alguna lección útil.</p>
<p>Aquellos atentados demostraron que ni los más poderosos están a salvo del zarpazo del crimen: ojalá nos convencieran también de que la fuerza y la vigilancia son necesarias, pero que cuando se convierten en excusa de abusos acaban  colaborando con el enemigo.</p>
<p>Cuando todas las murallas y fortificaciones se revelan vulnerables, cuando debemos vivir sin techo ni resguardo, sólo nos queda una protección: las leyes internacionales que codifican el ideal de convivencia civilizada.</p>
<p>Lo que apreciamos de la humanidad no puede defenderse con métodos inhumanos, aunque sólo se apliquen en  ircunstancias excepcionales: ya se ha intentado y no funciona. Si en el 11-S no hubieran perecido, con tantas otras víctimas, no sólo nuestros escrúpulos sino nuestras cegueras aterrorizadas … no todo estaría perdido.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>FERNANDO SAVATER es uno de los filósofos y escritores españoles más importantes. Ha ganado varios premios por su labor literaria</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1328</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Por qué prevalece la democracia</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1322</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1322#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 02:16:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1322</guid>
		<description><![CDATA[Por Condolezza Rice ¡Dios mío!¡Esto es un ataque terrorista!” Me acababa de enterar de que un segundo avión se había estrellado contra el World Trade Center en Nueva York. Treinta ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp mceIEcenter">
<p style="text-align: left;">Por Condolezza Rice</p>
<p style="text-align: left;">¡Dios mío!¡Esto es un ataque terrorista!” Me acababa de enterar de que un segundo avión se había estrellado contra el World Trade Center en Nueva York. Treinta minutos después me enteraría de que otro avión había golpeado al Pentágono.<img class="alignleft" title="Más..." src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif" alt="" /></p>
<p style="text-align: left;"><span id="more-1322"></span></p>
</div>
<div id="attachment_1340" class="wp-caption aligncenter" style="width: 470px"><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/condolezza.jpg"><img class="size-full wp-image-1340" title="Archivo" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/condolezza.jpg" alt="Archivo" width="460" height="260" /></a><p class="wp-caption-text">Archivo</p></div>
<p>&nbsp;</p>
<p>“¡Tiene que irse al búnker, pero ya!”, me gritó un agente del servicio secreto. “Hay aviones sobrevolando todo Washington. La Casa Blanca ha de ser el próximo blanco”.</p>
<p>Mientras me llevaban casi en vilo y me empujaban a la seguridad del Centro Presidencial de Operaciones de Emergencia, me detuve para llamar al presidente (George W. ) Bush. “No puede regresar aquí”, le advertí. “Voy a regresar”, me respondió.</p>
<p>“Quédese donde está”, contesté, elevando la voz de una manera que nunca antes había hecho y que nunca volvería a hacer con el presidente de Estados Unidos. “Nosotros, quiero decir, Estados Unidos, está siendo atacado”.</p>
<p>Para quienes ocupábamos un cargo ese día fue como si el tiempo se hubiera suspendido. Para nosotros y para la familia de las víctimas, cada día desde entonces ha sido el 12 de septiembre. Se alteró irrevocablemente nuestro concepto de lo que constituye la seguridad y de lo que se necesita para proteger al país.</p>
<p>Estados Unidos, el país más poderoso de la tierra en términos militares y económicos, había sufrido un ataque devastador. Y éste había sido llevado a cabo por un grupo apátrida de extremistas, que operaba desde el territorio de lo que en ese tiempo era un Estado fallido, Afganistán.</p>
<p>En los meses que siguieron a los ataques reflexionamos una y otra vez en las causas profundas. ¿Qué pudo haber provocado el odio que hizo que un grupo de personas estrellara unos aviones contra los edificios en ese brillante día de septiembre? La perspectiva, diez años después, es que esos ataques hicieron que fuera una necesidad global fomentar la democracia y  apoyar las instituciones políticas.</p>
<p>En 2002, un grupo de académicos árabes en Naciones Unidas emitió el Reporte sobre Desarrollo Humano Árabe. En éste se identifican tres brechas —respeto por la libertad humana, condición de las mujeres y acceso al conocimiento— que están impidiendo el progreso de millones de personas. Y esas brechas causan aún más daño: generan la desesperanza que, a su vez, crea el vacío en el que fluyen el extremismo y el odio. Esa es la relación entre lo que sucedió el 11 de septiembre de 2001 y la urgencia de una reforma democrática en todo el Medio Oriente. Desde hace 60 años, Estados Unidos ha buscado la estabilidad a costa de la democracia y ha apoyado a regímenes autoritarios. Pero debimos haberlo previsto.</p>
<p>Si el pueblo no tiene manera de pedirle cuentas a su gobierno a través de un cambio pacífico, lo hará de forma violenta.</p>
<p>Hay una razón de que los extremistas sean las fuerzas políticas más organizadas en el Medio Oriente actual. Los regímenes autoritarios no permiten la política en la plaza pública y, por tanto, la “políti ca ” se refugia en cambio en las mezquitas radicales y en las madrazas. Ahora, las fuerzas políticas decentes —aquellas que defienden los derechos de la mujer y la tolerancia étnica y religiosa— necesitarán tiempo para organizarse y llenar el hueco. El autoritarismo simplemente es insostenible. Por difícil que pueda ser la jornada hacia la democracia, es el único camino a la verdadera estabilidad.</p>
<p>La muerte de Osama bin Laden, pocos meses antes del décimo aniversario de los atentados de septiembre de 2001 y el estallido de la primavera árabe, el mismo año, conjuntan las lecciones de esa fecha devastadora. El extremismo se irá marchitando conforme la gente obtenga medios legítimos para controlar su futuro.</p>
<p>No creo que gane el extremismo cuando la plaza pública permite el debate abierto de las ideas. Surgirán instituciones políticas; débiles al principio pero, a fin de cuentas, necesarias para definir la relación entre la autoridad del Estado y los derechos del individuo.</p>
<p>En Bagdad (Irak) y Kabul (Afganistán), los ciudadanos están tratando de usar las nuevas instituciones democráticas para garantizarse una vida mejor como hombres y mujeres libres. Ese camino es largo pero al menos ya lo emprendieron, con una Constitución que define la relación entre aquellos que gobiernan y aquellos que aceptan ser gobernados.</p>
<p>Los pueblos que están experimentando atisbos de libertad en Túnez, Egipto, Libia, Siria y a través del Medio Oriente, apenas han empezado a erigir las instituciones que garantizarán sus libertades. Y en algunos lugares, los dictadores están luchando por posponer el día de su caída. La libertad puede demorarse pero no negarse.</p>
<p>Desde el 11 de septiembre de 2001 hemos llegado a entender que ningún país puede asegurarse a sí mismo de manera aislada y que ayudar a la recuperación de Estados fallidos ya no es simple cuestión de generosidad: ahora es una necesidad.</p>
<p>En consecuencia, Estados Unidos ha seguido una política exterior que es tan práctica como compasiva y transformativa.</p>
<p>Fomenta el desarrollo económico y social, fomenta el facultamiento y la protección de los sectores vulnerables y lucha por un mundo civilizado y, a fin de cuentas, más pacífico. Estos ideales trascienden los partidos políticos y constituyen los valores básicos por los que lucha la democracia estadounidense y que nosotros, como ciudadanos estadounidenses, representamos.</p>
<p>En los próximos días, quienes perecieron el 11 de septiembre recibirán el homenaje de familiares, amigos, conciudadanos y gente simpatizante de todo el mundo. Las vidas perdidas nunca podrán recuperarse y dejan atrás a padres e hijos en duelo, esposos y esposas, hermanos y hermanas que nunca volverán a sentirse completos de nuevo.</p>
<p>Pero quizá haya algo de consuelo para ellos —para todos nosotros— en el hecho de saber que hubo mucho más significado en los horrores de ese día. Gracias a la fortaleza de Estados Unidos, el 11 de septiembre no es un día que nos recuerda nuestra derrota, nuestra vulnerabilidad o el supuesto declive de la potencia global.</p>
<p>Es un día que nos une, en la tragedia y en la victoria, para declarar que la libertad va a prevalecer. Muchos de nosotros hemos sido bendecidos por el don divino de la libertad. Es nuestra responsabilidad y nuestro trabajo no descansar nunca hasta que sea disfrutada universalmente.<br />
*The New York Times</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1322</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Inmigrantes, hermanos en la desgracia</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1315</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1315#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 01:57:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Así fue]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1315</guid>
		<description><![CDATA[ Unos sufrieron los ataques, otros colaboraron en los rescates; esa vez en NY no imoprtaron los documentos POR J JAIME HERNÁNDEZ NUEVA YORK.— El 11 de septiembre de 2001 fue ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p> <em>Unos sufrieron los ataques, otros colaboraron en los rescates; esa vez en NY no imoprtaron los documentos</em></p>
<p><span id="more-1315"></span></p>
<p>POR J JAIME HERNÁNDEZ</p>
<p>NUEVA YORK.— El 11 de septiembre de 2001 fue una mañana luminosa. De un cielo azul intenso y despejado. Poco después del amanecer, Arnulfo Chino, un mesero de origen pobla no, había recorrido la misma ruta que durante más de 10 años le había llevado a su centro de trabajo.</p>
<div id="attachment_1343" class="wp-caption aligncenter" style="width: 470px"><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/migrantes2.jpg"><img class="size-full wp-image-1343" title="Especial" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/migrantes2.jpg" alt="Especial" width="460" height="403" /></a><p class="wp-caption-text">Especial</p></div>
<p>El Chino, como le llamaban sus amigos y conocidos, era mesero en uno de los restaurantes de las Torres Gemelas.</p>
<p>&#8220;Yo había llegado temprano para trabajar. De repente comencé a escuchar los rumores de la gente que señalaba una  columna de humo que salía de la Torre Norte. En un primer momento pensamos que se trataba de un incendio&#8221;, recuerda  Chino, un inmigrante indocumentado con casi un cuarto de siglo en Estados Unidos.</p>
<p>&#8220;Pocos minutos después, escuchamos y sentimos una explosión contra la Torre Sur, donde estábamos nosotros.  Comprendimos entonces que estábamos bajo un ataque. Salí corriendo hacia la plaza y desde ahí comencé a ver cómo caían pedazos de cristal y horrorizado comencé a ver ‘vo lar’ gente que caía desde arriba. Pero no en la plaza, sino en las azoteas de los edificios vecinos&#8221;, recuerda Chino.</p>
<p>Diez años más tarde, las víctimas y supervivientes de los ataques terroristas contra las Torres Gemelas aún recuerdan el día en que el cielo de los inmigrantes se derrumbó entre columnas de humo, explosiones y gritos de terror en la Zona Cero de Nueva York.</p>
<p>En cuestión de minutos, una densa nube de humo, cenizas y asbesto pulverizado ennegrecía los cielos de la ciudad de Nueva  York, mientras miles de personas observaban impotentes cómo esa amenazante oscuridad llegaba para amortajarlos.</p>
<p>Los ataques del 11-S no sólo echarían por tierra las Torres Gemelas y causarían la muerte de más de 3 mil personas de forma inmediata. Marcarían, además, el inicio de una era de guerras ininterrumpidas para millones de almas y convertirían la &#8220;tierra prometida&#8221; en un lóbrego escenario de caos, destrucción y muerte.</p>
<p>A escasas manzanas de distancia de donde Arnulfo Chino luchaba por abrirse paso y escapar, Rafael Hernández, un bombero mexicano que realizaba un viaje turístico en compañía de unos amigos, desayunaba antes de viajar a la ciudad de Atlantic City.</p>
<p>&#8220;Vimos, desde donde estábamos, cómo los aviones se habían estrellado contra las torres. Y yo, en lugar de correr y huir, me entró la urgencia por ir y ver en qué podía ayudar&#8221;, asegura Rafael, en aquel entonces un robusto rescatista de 39 años de edad que ya había participado en las labores de rescate del terremoto en México en 1985 y en el primer gran choque del Metro en la Ciudad de México.</p>
<p>Hoy, Rafael es uno de los muchos damnificados por los atentados terroristas. Desde aquel entonces, este bombero mexicano quedó atrapado en Nueva York en medio de estrecheces económicas y tratamientos médicos para aliviar sus males pulmonares.</p>
<p>En medio de sus penurias, Rafael ha protagonizado una larga y difícil batalla judicial emprendida con la esperanza de ser compensado por el sacrificio de hace 10 años.</p>
<p>&#8220;Cuando llegué a las torres todo era un caos. Todo el mundo corría en distintas direcciones. Yo llegué y me presenté con un oficial de los bomberos. Como hablo inglés le dije que yo también era un bombero de México. Le enseñé mi placa, que aún conservo, y entonces me dieron un chaleco para que se me pudiera distinguir como rescatista&#8221;, evoca Rafael, quien es originario del Distrito Federal.</p>
<p>&#8220;Lo primero que hice fue subir corriendo hasta el piso 28. Yo subía mientras todo el mundo bajaba por las escaleras. Ahí me encontré con una mujer embarazada que pedía auxilio a gritos. Cuando me vio con el chaleco se abrazó a mí y ya no me soltó.</p>
<p>La cargué en brazos y comenzamos un descenso difícil. Nos caímos dos veces entre los empujones de la gente que corría hacia abajo desesperada. Algunos incluso pasaron por encima de nosotros. Por fortuna la pude proteger y la volví a cargar hasta que la entregué a otros rescatistas que estaban en la plaza&#8221;, recuerda Rafael.</p>
<p>Al mismo tiempo que Chino y Hernández presenciaban los ataques o ayudaban en las labores de rescate, en medio del caos que reinaba en la zona cero, Gilda Meza, una joven mexicana procedente de Torreón, Coahuila, se despertaba en su cama en el barrio del Bronx. Gilda, quien se había forjado como reportera de nota roja, había llegado la noche anterior a Nueva York con la esperanza de convertirse en una glamorosa corresponsal internacional, sin imaginar que durante su primer día, tropezaría nada menos que con la historia periodística del siglo.</p>
<p>&#8220;Mi hermana, con la que yo vivía, me despertó. Me dijo que había un ataque contra las torres y que la televisión lo estaba transmitiendo. En ese momento se había estrellado el primer avión e inmediatamente mi instinto fue el de monitorear e investigar lo que estaba ocurriendo&#8221;, recuerda Gilda, quien desde esos momentos no paró de reportear y recibir llamadas de distintos medios. Poco después, Gilda se internaba por las inmediaciones de la Zona Cero, abriéndose paso entre una densa capa de polvo, cenizas y escombros. &#8220;Re cuerdo que tropecé con lo que parecían ser partes de cuerpo y ropa&#8221;.</p>
<p>Durante las primeras horas de los atentados terroristas, la tragedia de decenas de miles hermanó a millones. El proverbial  idividualismo de los neoyorkinos dio paso a una espontánea avalancha solidaria, en la que decenas de miles de inmigrantes pasaron inadvertidos.</p>
<p>&#8220;Ese día la desgracia nos unió a todos, sin importar que fuéramos anglos o hispanos, indocumentados o ciudadanos,  hombres o mujeres, negros o blancos&#8221;, aseguró Chino al narrar las fatídicas horas que vivió en aquella jornada de horror en Nueva York.</p>
<p>&#8220;Muchos estábamos llorando, rezando e intentando encontrar una salida desesperadamente&#8221;, añadió Chino al evocar la  forma en que un grupo de 40 personas quedaron atrapados en la parte subterránea de la Torre Sur.</p>
<p>&#8220;De repente, todo se cimbró y comenzó a temblar. Nos dimos cuenta de que la torre se estaba cayendo sobre nosotros.  Creíamos que todos íbamos a morir. Cuando terminó, alguien dijo que nos habíamos salvado. Entonces encontramos una vía de escape a través de un ventanal que conseguimos romper y por ahí salimos todos&#8221;.</p>
<p>Durante varios minutos, Arnulfo Chino avanzó en medio de una densa nube de polvo. Empanizado de cuerpo entero y con algunos rasguños y sangre en los brazos, se abrió paso entre tinieblas y a través de cuerpos mutilados y huesos calcinados.</p>
<p>&#8220;Caminaba con esa sensación de haber salvado la vida cuando, de repente, a mis espaldas se comenzó a derrumbar la segunda torre. Corrí como nunca &#8220;, aseguró Chino, quien hasta la fecha ha sido incapaz de escapar de ese día en que el cielo de Nueva York cayó en forma de caos y destrucción sobre el destino de miles de inmigrantes que, como él, se desprendieron de su condición de ilegales para hermanarse con aquellos que, durante varias horas, fueron sus semejantes en el dolor, la muerte y la desgracia.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1315</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>George Bush se volvió monotemático: Fox</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1309</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1309#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 01:37:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Redaccion</dc:creator>
				<category><![CDATA[Así fue]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1309</guid>
		<description><![CDATA[El ex presidente de México hace una reflexión a una década del ataque terrorista que cambió el curso de la historia Por Roberto Rock y Carlos Benavides Junto con las ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>El ex presidente de México hace una reflexión a una década del ataque terrorista que cambió el curso de la historia</em></p>
<p><span id="more-1309"></span></p>
<p>Por Roberto Rock y Carlos Benavides</p>
<p>Junto con las Torres Gemelas que alber- gaban al World Trade Center de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001 se derrumbaron las esperanzas de que México y Estados Unidos pudieran alcanzar un acuerdo justo en materia de migración, lamenta hoy, 10 años después del ataque terrorista que cambió el curso de la historia, el ex presidente Vicente Fox Quesada.</p>
<p>Vicente Fox, quien en esos días estaba convencido de que él y el presidente George W. Bush estaban muy cerca de realizar un cambio que transformaría para siempre las relaciones de las dos naciones y sus sociedades, al lograr construir un acuerdo migratorio integral, recuerda cómo esa posibilidad se desmoronó, tal y como sucedió con las dos gigantes estructuras del distrito financiero de Nueva York.</p>
<p>“El presidente Bush no quiso saber de ningún otro tema, sobre todo el más importante que traíamos en marcha en ese  momento y que pudo haberse concretado, que era el tema de la reforma migratoria integral. En ese momento, me dijo:</p>
<p>&#8220;Vicente, Estados Unidos cambia sus prioridades, no hay otro tema más importante y otra lucha definitiva y definitoria que la lucha contra el te r ro r i s m o&#8221;’, y ese fue el discurso de ahí para adelante, fue un monodiscurso de la lucha contra el terrorismo”, recuerda a 10 años de distancia el ex presidente.</p>
<div id="attachment_1345" class="wp-caption aligncenter" style="width: 470px"><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/vfox460.jpg"><img class="size-full wp-image-1345" title="Ramón Romero / EL UNIVERSAL" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/vfox460.jpg" alt="Ramón Romero / EL UNIVERSAL" width="460" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Ramón Romero / EL UNIVERSAL</p></div>
<p>Fox recibe a EL UNIVERSAL en su rancho San Cristóbal, en el municipio de San Francisco del Rincón, Guanajuato, y es claro en señalar el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 como un parteaguas para la humanidad y con grandes consecuencias para la relación bilateral.</p>
<p>“Estaba en marcha el proceso de la reforma integral en materia de migración que se inició aquí precisamente en San  Cristóbal, en la reunión cumbre con el presidente Bush que estuvo aquí en la casa de ustedes, y en esa reunión el resultado fue el compromiso prioritario de que ambos gobiernos trabajaríamos en la reforma migratoria integral que diera solución a  ese tema y nos pesca el septiembre 11”, dice Fox.</p>
<p>Nuestro interés es reflexionar un poco y refrescar sus recuerdos en el contexto de septiembre 11 de hace justo 10 años.</p>
<p><strong>Revisando las cronologías de los anuncios hechos por usted en un lapso que se extiende desde esa fecha hasta bastante avanzado el 2002, con las definiciones del Consejo de Seguridad de la ONU, con la precisión de la postura sobre México,  desde mi punto de vista ese periodo pudo haber sido en materia de democracia y política exterior la referencia más importante de su gobierno. ¿Usted cómo lo evalúa?</strong></p>
<p>Fue sin duda un parteaguas. Fue un evento determinante en muchos frentes del quehacer de la humanidad, desde luego en los EU y en la relación de los socios del Tratado de Libre Comercio. Fue un proceso muy largo, fue un solo día ese evento triste y doloroso, que a todos nos pegó duro en el alma, en el corazón a todos nos trajo desánimo, desesperanza, irritación, coraje.</p>
<p>Pero esto nos encuentra, en el caso de México, primero en un proceso muy largo de discusión de la tarea de las Naciones Unidas, la reforma de las Naciones Unidas. La idea era avanzar hacia el multilateralismo, avanzar hacia una ONU fuerte, con autoridad moral, ética, que pudiera hacerse cargo de los problemas y de los conflictos entre naciones.  Otro proceso que estaba en marcha, el de la reforma integral en materia de migración que se inició aquí en la reunión cumbre con el presidente Bush. Cuatro días antes [del 11 de septiembre] yo estaba en EU en visita oficial en la Casa Blanca y en el Congreso.</p>
<p>Me tocó dirigirme y de manera muy honrosa representar a México, en la sesión de las dos Cámaras y francamente, lo digo con toda  modestia, fue arrolladora la presentación del discurso, fue ampliamente bienvenido, fue largamente aplaudido y  prácticamente hablaba de libertad, el valor más esencial que compartimos entre las dos naciones y hablaba del tema de  migración. Todavía traíamos arrastrando eso con mucha efervescencia, el resultado es que esa visita de esos tres días ahí en el Congreso, donde tuve oportunidad de estar con todas las comisiones que tenían que ver con el tema migratorio, estaba todo listo para que estuviera aprobada esa reforma migratoria.</p>
<p><strong>El día del atentado usted estaba en un acto público en la torre del World Trade Center de la ciudad de México. </strong></p>
<p>Ese día en el World Trade Center me pasaron un papelito mientras estaba yo hablando, tomé nota del asunto mentalmente y en cuanto terminé mi presentación ahí, inicié a realizar telefonazos, lo primero fue enterarme por completo, todavía estaban sucediendo las cosas. Mi preocupación era tener rápido la información y sí ver que el tema de la seguridad en México estuviera totalmente cubierto. A mí se me señala que no reaccioné con la suficiente fuerza y con la suficiente oportunidad.</p>
<p><strong>Y ¿cuál es su análisis al respecto?</strong></p>
<p>Bueno mi análisis es que actuamos con cordura, con prudencia, con rapidez, tomamos las medidas que fueran necesarias,  hicimos los llamados para mostrar nuestra preocupación, nuestras condolencias y, sobre todo, nuestra solidaridad para trabajar en el tema.</p>
<p><strong>Se esperaba que usted fuera otra vez a EU, al parecer había cierta expectativa de que usted se presentara en Nueva York.</strong></p>
<p>Fui poquito después a Nueva York. Visité el sitio poco después. La consecuencia inmediata de eso fue que el presidente Bush no quiso volver a saber de ningún otro tema, sobre todo el más importante que traíamos en marcha en ese momento y que pudo haberse concretado, que era el de la reforma migratoria integral.</p>
<p><strong>¿Él ligaba el tema de la migración al del terrorismo, es decir, que la migración pudiera alimentar el terrorismo, en la visión  de algunos?</strong></p>
<p> Sí, sin duda. De ahí para acá, de tener un reconocimiento a la dignidad, a la actitud de trabajo y positiva de los migrantes mexicanos en EU, no faltaron los xenofóbicos que empezaron a transformar esa imagen limpia del migrante en la posibilidad de que el migrante fuera terrorista.</p>
<p><strong>Visto en perspectiva, ¿usted piensa que debió ser más proactivo en el apoyo a EU? ¿Debió haber viajado más rápidamente como lo hizo tal vez el primer ministro británico Anthony Blair en su momento, o está tranquilo?</strong></p>
<p>Yo estoy absolutamente tranquilo, me parece que ni debe ser uno el limpiabotas de los Estados Unidos, ni debe uno de ser tampoco el contradictorio, el oponente, el enemigo del presidente de EU. Yo no tenía por qué volcarme y agarrar un<br />
avión e ir allá.</p>
<p>Yo mandé mis condolencias, mandé mi expresión de solidaridad en mi corazón y en mis sentimientos, pero repito, tampoco hay que cambiar nada. Y la otra preocupación mía entonces, y ahora, es caer en lo monotemático, es decir, el presidente Bush de ahí para adelante dedicó todo su gobierno al terrorismo, endeudó a la nación, la ha llevado casi al  punto de quiebra como lo estamos verificando ahora, se rezagó EU en todos los frentes económicos y en todos los frentes de<br />
competencia, por estar empeñados y metidos en el tema sólo del terrorismo.  Yo creo que un país, un gobierno, un  presidente debemos tener capacidades para atender varios temas a la vez. Yo lo que quería era rescatar el tema de la migración aun en ese momento.</p>
<p><strong>Hay colaboradores suyos como Jorge G. Castañeda que en artículos y entrevistas han dado cuenta de que había diversas  posiciones dentro de su gabinete al respecto. ¿Cómo recuerda usted esas reflexiones?</strong></p>
<p>Así es, ante la postura que tomamos, de optar por el multilateralismo y no aceptar la invitación de los EU a una alianza incondicional y supeditada a la voluntad de ellos. Hubo en el país dos puntos de vista. Uno que venía más del lado  empresarial, que decían ‘oye no se le puede estar provocando a los EU, y tomando una posición de distancia, de diferencia con ellos, vamos a sufrir represalias, vamos a tener consecuencias’. Por el otro lado, la de aquellos promotores de la soberanía y de nuestra posición independiente y autónoma en este caso. Yo creo que mis decisiones todas y cada una fueron siempre fundamentadas en valores. Y extendiendo un poco tu pregunta, más allá de México, en la arena internacional sucedió lo mismo, se dividieron: Tony Blair y (José María) Aznar, se fueron incondicionalmente del lado de EU y así les fue, así lo pagaron y tuvieron consecuencias.</p>
<p>Y en otro bloque, el presidente (de Chile, Ricardo) Lagos principalmente, junto con el primer ministro de Canadá (Jean  chrétien), el presidente (de Francia, Jacques) Chirac, que estuvo también en este bloque, el canciller (Gerhard) Schroeder<br />
de Alemania, (Vladimir) Putin presidente de Rusia y tantos otros que tomamos una posición independiente, una posición multilateralista.</p>
<p><strong>Vino el voto.  Bueno, se acercó la posibilidad del voto, porque finalmente nunca hubo una votación en el Consejo de  Seguridad de la ONU. Usted alguna vez me comentó que fueron tantas las llamadas del presidente Bush insistiéndole la necesidad de que México apoyara esta votación, que usted dejó de tomarle el teléfono. ¿Cómo lo recuerda?</strong></p>
<p>Bueno, todo es estrategia, probablemente algunas las demoré un poco mientras los acontecimientos iban caminando, yo  creo que es una estrategia tomar una posición a veces de silencio y observación, es estrategia a veces rápido y tomar y dar un golpe contundente, no olvidemos que estábamos en un proceso de discusión, de negociación porque ellos, ese bloque, trataba de convencernos particularmente al presidente Lagos y a mí de que aceptáramos su posición. El otro bloque que estábamos más con las Naciones Unidas nos llamaban por igual cada día para estar fortaleciendo y sustentando la posición que teníamos.</p>
<p>Innumerables llamadas todos los días del lado de EU, el presidente Bush, el embajador, Condoleezza Rice, Colin Powell. Por el lado de España, el presidente Aznar tomó un avión y vino hasta acá.</p>
<p><strong>¿Qué personas se entrevistan? Vino el presidente Aznar a platicar con usted. ¿Se fue con las manos vacías?</strong></p>
<p>Yo creo que efectivamente vino con ese propósito de explicar su posición, de convencerme de adoptar la posición de él y de España, que era ir con Estados Unidos y aprobar la intervención directa en Irak, y efectivamente se fue sin nada. Le expliqué nuestra posición, igual al primer ministro Blair, que me mandó un par de empleados para la misma tarea.</p>
<p>Nunca pudieron sustentar en lo que se basó toda esta estrategia, la supuesta existencia de armas de destrucción masiva.</p>
<p><strong>¿La relación con el presidente Bush se fracturó entonces después de esto? </strong></p>
<p>No, fíjate que no, y además lo platicamos en el proceso y después del proceso, él, de manera espontánea, tomando la  iniciativa me decía, ‘desde luego aquí se trata de una discusión sobre un tema que no nos llevará a tener una enemistad o algún conflicto entre México y los EU’, eso estaba claramente asentado de antemano.</p>
<p><strong>¿No sintió que hubo una ruptura propiamente?</strong></p>
<p>No, de ninguna manera la hubo, yo creo que EU entendió, yo creo que en buena medida retiraron la votación porque estaba perdida en ese contexto. Ir a una votación para perderla los hubiera atado de manos.</p>
<p><strong>El mundo cambió a partir del 11 de septiembre. ¿Esto impactó, además del tema de la migración, en sus planes de gobierno, en su predicción de estrategia económica, política?</strong></p>
<p>El primer impacto es que me llena a mí de tristeza de haber estado a punto de concretar esa reforma migratoria integral que hubiera cambiado totalmente el rumbo de México y de Estados Unidos, nos hubiera llevado a una asociación de mayor integración y mucho más virtuosa. Esa fue una gran pérdida, yo diría que fue una terrible pérdida y que no se pudo  reconstruir a lo largo de los siguientes años con la administración del presidente Bush, simple y sencillamente ya no escuchaba.</p>
<p>El que agarra y se vuelve monotemático en eso se queda. En lugar de atender el terrorismo como gobierno y a la vez atender los temas globales, la economía, el desarrollo de la relación del Acuerdo de Libre Comercio, el presidente Bush simplemente cerró la puerta a todo lo demás y se empeñó en su camino, se metió a esa guerra en Irak, y de esa guerra salió bastante perjudicado.</p>
<p>Yo creo aquí hay una lección para todos: si vas a una guerra o a un conflicto, o a un reto, primero prepárate, estudia bien tu estrategia, analiza bien tus fortalezas y tus debilidades y asegúrate que si te metes ahí vas a ganar, si no, no te metas en ese terreno.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1309</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>México, objetivo potencial para el terrorismo: científicos</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1226</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1226#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:57:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Maribel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Gráficos]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1226</guid>
		<description><![CDATA[Por su cercanía con EU, el país es altamente vulnerable a posibles ataques de grupos radicales como Al Qaeda Guillermo Cárdenas Guzmán    guicardenas@ hotmail.com Más allá de los atentados recientes ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Por su cercanía con EU, el país es altamente vulnerable a posibles ataques de grupos radicales como Al Qaeda</em></p>
<p><span id="more-1226"></span></p>
<p>Guillermo Cárdenas Guzmán   <br />
guicardenas@ hotmail.com</p>
<p>Más allá de los atentados recientes del crimen organizado o de grupos armados subversivos durante los años 70 y 80 -actos que no todos los analistas clasifican como terrorismo-, México podría convertirse en blanco de organizaciones de corte internacional como Al Qaeda o Jihad.</p>
<p>Por la cercanía geográfica y estrechos lazos culturales, políticos y económicos con EU -con quienes compartimos más de 3 mil kilómetros de frontera- la posibilidad de que se registre en territorio nacional un atentado de esos grupos extremistas contra los intereses de cualquiera de las dos naciones no debe descartarse.</p>
<p>Así lo considera el profesor Benjamín Ruiz Loyola, de la Facultad de Química de la UNAM, quien asegura: “México es un país sumamente vulnerable por sus propias características internas, que políticamente han estado rodeadas de una gran incapacidad del gobierno para prevenir y controlar este tipo de actividades”.</p>
<p>Ruiz, quien en 2003 fue inspector de armas químicas de la ONU en Irak, dice en abono de su argumento que por sus conflictos bélicos y políticos, EU es uno de los blancos preferidos del terrorismo internacional. “Y qué mejor manera de empezar a minar los intereses económicos de EU que en nuestro propio país, sin necesidad de penetrar su frontera”.</p>
<p><img class="alignnone size-full wp-image-1300" title="cnn" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/cnn.jpg" alt="" width="460" height="347" /></p>
<p><strong>Al acecho</strong></p>
<p>EU no es el país que ha sufrido más atentados en años recientes: según la base de Datos sobre Terrorismo Global -elaborada por un consorcio especializado de la Universidad de Maryland denominado START- Colombia, Irak y La India encabezan la “lista neg ra ” con 7 mil 180, 6 mil 475 y 6 mil 114 ataques en sus respectivos territorios entre 1970 y 2010.</p>
<p>En el registro de casos de dicha base de datos -que consigna como total más de 98 mil atentados entre las fechas señaladas- nuestro vecino contabiliza 2 mil 347 ataques. Cuantitativamente, EU no figuraría entonces en la lista de las cinco naciones más afectadas. Pero en términos cualitativos la historia es muy diferente.</p>
<p>“Al Qaeda, la organización terrorista fundada por Osama Bin Laden (abatido por marines en mayo pasado en Pakistán) ha sido la responsable de más de 84 ataques en 10 países desde 1998 y ha producido mayor número de bajas masivas que ningún otro grupo en la historia reciente&#8221;, advierte el investigador Gary LaFree, director de START.</p>
<p>Desde aquel año y hasta 2010, la agrupación terrorista ha sido responsable (o al menos sospechosa) de haber provocado la muerte de al menos 4 mil 300 personas en todo el mundo (casi la mitad de ellas durante los fatídicos acontecimientos del 11-S).</p>
<p>Así, aunque la organización árabe ha sido responsable de poco menos de 1% de los ataques terroristas en los últimos 12 años, con ello ha provocado más de 20% de las muertes por esa causa.</p>
<p>Esto es “indicativo de la naturaleza altamente mortífera de Al Qaeda y sus esfuerzos”, señala director del consorcio START.</p>
<p><strong>Puntos vulnerables</strong></p>
<p>El escenario internacional, sobre todo tras la muerte de Bin Laden y el temor a represalias, obliga a cualquier país a estar alerta ante la amenaza terrorista en vista de que -según START- desde 1998 más de 600 nuevos grupos se han involucrado en este tipo de actividades y se han contabilizado 408 atentados ligados con mortandad masiva.</p>
<p>Benjamín Ruiz considera que México no sólo debe preocuparse por la posibilidad de que un grupo terrorista incursione en territorio nacional y se alíe con traficantes de personas para llegar a EU a través de una frontera “p o ro s a ”. También es necesario, dice, diseñar estrategias de prevención que contemplen sitios vulnerables.</p>
<p>“Serían instalaciones petroleras, pues México depende de la venta de petróleo; de centrales de generación y distribución de energía eléctrica; de grandes plazas comerciales donde hay turistas o de centros industriales para diezmar la productividad”.</p>
<p>En su Sistema Integral de Información sobre Riesgo de Desastres, el Centro Nacional de Prevención de Desastres -al cual se solicitó una entrevista aún sin respuesta- alude en forma genérica a fenómenos naturales y humanos que causan daños, pérdidas económicas y de vidas humanas. También presenta mapas de ubicación de sustancias peligrosas y ductos y plantas de Pemex, pero no alude explícitamente al terrorismo.</p>
<p>&#8220;Esperemos que no pase nada y que en un momento el gobierno tenga la capacidad real de prevenir y no decir sólo: que se preocupen en EU. El mundo está completamente globalizado y tenemos que preocuparnos de lo que pase en cualquier sitio”, dice Ruiz.</p>
<p><a href="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/FRONTERAPOROSA.jpg"><img src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/fronteraint.jpg" alt="" title="fronteraint" width="460" height="335" class="alignnone size-full wp-image-1359" /></a></p>
<p><strong>Aguas con los ataques</strong></p>
<p>Los blancos terroristas también podrían ser sitios estratégicos como presas o sistemas de agua potable. Tal fue la alerta emitida por miembros de la Academia Estadunidense de Medicina Preventiva dos años después del 11-S. Michael Seige, de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, dijo que la amenaza de este tipo hace necesario que profesionales de la salud sepan detectar malestares inusuales para alertar a la población sobre la contaminación intencional de depósitos.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1226</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La generación de los ataques</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1236</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1236#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:55:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Maribel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aniversario]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1236</guid>
		<description><![CDATA[“Para nuestros padres o abuelos fue la guerra fría. Para nosotros ha sido el 11-S lo que ha marcado nuestras vidas”. La voz es de Alyssa Rosenberg, una joven periodista ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>“Para nuestros padres o abuelos fue la guerra fría. Para nosotros ha sido el 11-S lo que ha marcado nuestras vidas”. La voz es de Alyssa Rosenberg, una joven periodista y blogger que hoy hace recuento del significado de los atentados del 11 de septiembre del 2001 en la vida de aquellos que pertenecen a la llamada generación del 11-S o los “mi &#8211; llennials”, es decir, quienes nacieron entre 1978 y el año 2000.</em></p>
<p><span id="more-1236"></span></p>
<p>J . JAIME HERNÁNDEZ<br />
ENVIADO</p>
<p>“A lo largo del país, la gente joven que estaba en las escuelas cuando ocurrieron los ataques —la mayoría de ellos en la primaria o en la preparatoria —, no hemos podido evitar que lo que ocurrió el 11-S y desde entonces ha pasado a formar parte de nuestras vidas y de nuestra educación”, dijo Eleni Towns, una recién graduada de la Universidad George Washington en relaciones internacionales y asuntos religiosos.</p>
<p>A sólo unas horas de los actos que marcarán el 10 aniversario de los atentados del 11-S, Alyssa y Eleni Towns, participaron en una mesa de debate y reflexión organizada por el Center For American Progress para hablar de la forma en que el 11-S ha marcado sus vidas. En medio de los actos que marcarán mañana los homenajes en memoria de las más de 3 mil víctimas en Nueva York, Washington y Pennsylvania, algunos integrantes de la generación del 11-S hacen un alto en el camino para reflexionar sobre la forma en que sus vidas fueron afectadas tras los atentados.</p>
<p>Cuando el pasado 1 de mayo el presidente Barack Obama confirmaba la muerte de Osama bin Laden, el líder de Al-Qaeda, una enorme concentración de jóvenes se daba cita frente a los jardines de la Casa Blanca o en la céntrica de Times Square para festejar el abatimiento de quien había poblado sus pesadillas desde su infancia, modificando para siempre su forma de vida. “Cuando fue anunciada la muerte de Bin Laden, muchos de nosotros tomamos las calles para hacer un despliegue de patriotismo.</p>
<p>Desde reuniones frente a la Casa Blanca o en los campus de las universidades de Indiana o Boston cantando todos ¡USA! ¡USA! Mientras ondeábamos banderas”, recordó Towns. “Inmediatamente después de los atentados, se desató una ola de patriotismo por todo el país. Ciudadanos se presentaron como voluntarios para participar en las labores de rescate o para donar sangre en Nueva York o Washington DC”, dijo Towns</p>
<p>“Nuestros padres desplegaron banderas en sus coches, en las ventanas de los comercios y en las fachadas o ventanas de nuestras casas. En la escuela, los profesores organizaron pláticas para hablar de los ataques y de lo que habían significado para todos nosotros ”, añadió. Pero, no todo fueron actos de solidaridad espontánea.</p>
<p>En medio de una oleada de sentimiento patriótico, que la administración de George W. Bush supo explotar para cosechar índices de popularidad sin precedente, algunos jóvenes decidieron presentarse como voluntarios en las fuerzas armadas para sumarse a la guerra de represalia contra el terrorismo de Al-Qaeda en países como Afganistán o en Irak.</p>
<p><strong>“Un cambio en nuestras vidas”</strong></p>
<p>“Tras los atentados mi vida cambió porque, entre otras cosas, decidí alistarme a las fuerzas armadas”, dijo Matías un joven de más de 30 años que fue presentado como representante de aquellos que sucumbieron al ardor guerrero y que hoy, diez años más tarde, prefiere pensar que en ese momento fue la decisión correcta. “Un primo y un amigo se enlistaron conmigo, y los tres hemos tenido suerte”, añadió al negarse a profundizar sobre una decisión que marcó, para bien o para mal, su vida.</p>
<p>Pero, suponer que la reacción de los niños y los jóvenes que han crecido bajo la sombra de los atentados terroristas y a las acciones que tomó el gobierno tras el 11-S, ha sido de una adhesión incondicional y sin cuestionamientos, es ignorar el vasto y rico espectro ideológico, racial y cultural que caracteriza a la generación de los llamados “millennials”.</p>
<p>La generación del 11-S es la más diversa y plural en la historia de Estados Unidos. Aproximadamente, un 61% son blancos, 19% son hispanos, 14% son afroestadounidenses y 5% asiáticos, lo que los convierte en una generación no sólo más abierta, sino además, en una de las más tolerantes ante las diferencias de raza, cultura o confesión religiosa.</p>
<p>Además, una inmensa mayoría comulga con la idea de que es mejor resolver un conflicto por la vía política y diplomática antes que por la militar, lo que les convierte en el segmento de la población que menos apoya la continuidad de las guerras en Irak y en Afganistán.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1236</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Nueva York, empeñada en recordar a sus muertos</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1240</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1240#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:53:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Maribel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aniversario]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1240</guid>
		<description><![CDATA[Una ciudad que aprendió  a vivir con miedo. El vacío que hay donde antes estuvo el WTC es como una herida que se niega a cerrar MICHAEL ORESKES AP NUEVA ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una ciudad que aprendió  a vivir con miedo. El vacío que hay donde antes estuvo el WTC es como una herida que se niega a cerrar</em></p>
<p>MICHAEL ORESKES<br />
AP</p>
<p>NUEVA YORK.— Las grandes ciudades son como el mar. Se tragan a sus muertos. Nueva York ha sufrido una gran cantidad de tragedias, pero las huellas se borran rápidamente. Una vez existían las Cinco Esquinas, un área en el bajo Manhattan que era dominio de las pandillas inmigrantes. Hoy en día ni aparece en los mapas. La fábrica improvisada donde decenas de mujeres perdieron la vida en un incendio es hoy en día el ala administrativa de una universidad.</p>
<p>Casi nadie se acuerda de las mil 21 muertes por el incendio en el buque General Slocum, 107 años atrás. Nueva York es una ciudad que trata de olvidar lo negativo y mirar hacia adelante: hacia la modernidad, el comercio, la urbanidad.</p>
<p>Pero diez años después de los ataques del 11 de septiembre, el ánimo de los neoyorquinos ha cambiado y su espíritu renovador fue hecho a un lado: se empecinan en recordar y homenajear a las víctimas. Recordar, dejar algo permanente, es el ánimo de la ciudad estos días. Claro, las palabras “permanencia” y “Nueva York” no van bien juntas, son casi una contradicción de términos. Pero los neoyorquinos ansían algo que atenúe su pérdida, si no de manera permanente, al menos perdurable.</p>
<p><img src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/skyline1.jpg" alt="" title="skyline1" width="460" height="301" class="alignnone size-full wp-image-1296" /></p>
<p>Para poder entender el ánimo de los neoyorquinos, hay que recordar que en realidad ocurrieron dos 11 de septiembre. Uno fue el hecho noticioso mundial, que todos vimos en nuestras pantallas de televisión. El otro es el propio de Nueva York. Fue Nueva York la que sufrió la magullante herida, la que experimentó la tragedia de manera más directa, más traumática</p>
<p>Todo neoyorquino perdió a algún familiar o amigo en la tragedia, o conoce a alguien que lo perdió</p>
<p>Fueron peatones en Nueva York los que vieron a la gente saltar desde las torres gemelas, y fue la gente en Nueva York la que, en medio del olor acre de las ruinas humeantes, buscó a sus hijos, padres, parejas. “Quedaron desgarradas cientos de redes familiares, amistades, centros de trabajo”, escribió Amy Waldman, de Brooklyn, en su nueva novela The Submission, en que dibuja las mil maneras en que la tragedia estremeció a ciudad.</p>
<p><img src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/skylineint.jpg" alt="" title="skylineint" width="460" height="190" class="alignnone size-full wp-image-1297" /></p>
<p><strong>Rezago de temor</strong></p>
<p>Y es que todos, de una u otra manera, quedaron afectados; todos, a partir de esa fecha, siguieron sintiendo cierto rezago de temor. Algo tan simple como un despejado día otoñal podía suscitar malos recuerdos de ese fatídico día.</p>
<p>Cuando hace unos días la ciudad fue estremecida por un temblor, lo primero que pasó por la mente de muchos neoyorquinos fue: otro ataque terrorista. En una encuesta reciente, la mayoría de los neoyorquinos confesaron que el 11-S les cambió sus vidas para siempre.</p>
<p>Los residentes de la ciudad no sólo perdieron a sus seres queridos, perdieron otra cosa muy valiosa: las torres gemelas.</p>
<p>“Habrá generaciones de personas, nativas y visitantes, que nunca habrán visto esas torres, que nunca tendrá idea de lo hermosas que eran, de lo majestuosas que eran, de cómo era posible verlas desde casi toda la ciudad”, comenta Brian August, quien desde su apartamento puede ver el lugar donde antes se erguían las torres.</p>
<p>Si bien es cierto que no eran decorosas ni elegantes, eran símbolo del poderío económico de Nueva York. Eran la expresión en acero, vidrio y aluminio de la idea de que el comercio y las finanzas eran más importantes que los nacionalismos o los ejércitos. Al fin y al cabo, así se llamaba: Centro de Comercio Mundial. Por eso, su destrucción, tal y como buscaban los terroristas, estremeció la fe de los neoyorquinos en su propia ciudad. En 1973, yo era un reportero que trabajaba en la calle Cortlandt, cerca de donde estaban las recién construidas torres. Eran una construcción imponente, que llenaba el paisaje. Fue el año del escándalo Watergate y en la oficina todos estaban aglomerados al televisor, pendientes de las últimas novedades.</p>
<p><strong>Un sistema resistente</strong></p>
<p>En esa época, el sistema de gobierno estadounidense parecía al borde del colapso y las torres parecían indestructibles. Pero ocurrió lo contrario.</p>
<p>El sistema político, pese a todas sus fallas, resultó sorprendentemente resistente.</p>
<p>En cambio, las torres cayeron y, con ellas, también algo de la autoestima de los neoyorquinos</p>
<p>Y en estos últimos 10 años, todos aquí han intentado llenar ese vacío. Como Brian August, quien diseñó una aplicación de teléfono celular para que, si uno coloca el teléfono mirando hacia al bajo Manhattan, aparezcan las imágenes de las dos torres superimpuestas en la pantalla.</p>
<p>“Es una imagen que trae recuerdos, como cuando uno escucha una canción y le recuerda un momento del pasado” explica August sobre su proyecto que ha llamado “110 stories”. Esto es algo diferente para los neoyorquinos, que están acostumbrados al cambio, a la renovación, en una ciudad donde los lugares de tragedias son rápidamente reemplazados. Ahora no; esta vez, la Zona Cero es sagrada.</p>
<p>En ella habrá, tras años de discusiones, un monumento a los muertos y un museo, pero también un centro de transporte y otras torres comerciales.</p>
<p>Quizás parezca contradictorio, pero parte de la esencia de Nueva York es no ceder mucho a la tragedia: no olvidar, pero tampoco postrarse. Por ejemplo, aunque dicen que el suceso les cambió la vida, pocos neoyorquinos han tomado medidas de precaución, según un estudio reciente. Sea cual sea la opinión que se tenga de la reconstrucción en la Zona Cero, es una expresión viva de las contradicciones inherentes a Nueva York.</p>
<p>Una de las nuevas torres es casi un desafío: es más alta que las anteriores. El monumento conmemorativo a nivel del suelo será más amplio que cualquier otro de su tipo en Nueva York.</p>
<p>Claro está, una ciudad no es sólo monumentos y edificios. Es su gente, su comunidad. Después de los ataques, muchos se fueron. Pero otros llegaron, miles, de todos los rincones del planeta</p>
<p>El triunfo eventual de Nueva York no será ningún momento, ninguna torre ni ningún edificio. Será el renacimiento de la comunidad alrededor de la Zona Cero. Hoy, esa zona tiene más habitantes de los que había el 10 de septiembre del 2001. Y es eso lo que, de algún modo, dará a esta ciudad su anhelado sentido de permanencia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1240</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>EU está con la guardia en alto, dice Clinton</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1232</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1232#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:49:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Maribel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Aniversario]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1232</guid>
		<description><![CDATA[Tensión por amenaza terrorista en Nueva York.  El vicepresidente Joseph Biden pide seguir la vida con normalidad J. Jaime Hernández Enviado NUEVA YORK.— Con la amenaza latente de un atentado ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Tensión por amenaza terrorista en Nueva York.  El vicepresidente Joseph Biden pide seguir la vida con normalidad</em></p>
<p>J. Jaime Hernández<br />
Enviado</p>
<p>NUEVA YORK.— Con la amenaza latente de un atentado terrorista, Hillary Clinton, se plantó ayer en la explanada central del centro universitario John Jay, para declarar que, aunque Estados Unidos “es hoy más fuerte, más sabio y está mejor orga n i z a d o ”que hace una década, la amenaza de la violencia extremista persiste y nos obliga a mantenernos con la guardia por todo lo alto</p>
<p><img src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/clinton460.jpg" alt="" title="clinton460" width="460" height="266" class="alignnone size-full wp-image-1293" /></p>
<p>“Hace 10 años, los estadounidenses juramos hacer todo lo que estuviera en nuestro poder para prevenir otro ataque y derrotar a los terroristas responsables de esos atentados”, dijo Hillary ante un nutrido grupo de auditorio de académicos, estudiantes y familiares de víctimas del 11-S que se dieron cita en el atrio principal de una de las instituciones que se ha dedicado a formar a las nuevas generaciones de expertos en lucha contraterrorista.</p>
<p>Pero, añadió, lo que también hemos aprendido “durante estos últimos años es que, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, no existe la seguridad perfecta ”, dijo Clinton en alusión a la amenaza latente de un atentado terrorista que ha puesto en alerta a las ciudades de Nueva York, Washington, Los Ángeles y Chicago en las últimas horas y a la cadena de atentados que han sufrido otros países como el Reino Unido, España, Paquistán o India.</p>
<p>“Al-Qaeda está tratando de hacer daño una vez más a los estadounidenses”, reveló Clinton en el marco de una intensa movilización de los aparatos de seguridad en Washington y Nueva York para evitar que un comando de tres personas, dos de ellas de EU, vinculadas a la red terrorista, pueda llevar a cabo sus supuestos planes de atentar con un coche o un camión bomba durante los actos conmemorativos del 11-S.</p>
<p>“Cada uno de los recursos que tenemos para hacer frente a una amenaza terrorista se ha puesto en alerta”, aseguró a su vez el vicepresidente, Joe Biden, quien ayer mantuvo una reunión del consejo de seguridad nacional en compañía del presidente, Barack Obama, para ser informados por el principal asesor de la Casa Blanca en asuntos de contraterrorismo, John Brennan, sobre las últimas informaciones de una amenaza “específica ” pero “no confirmada” sobre los planes de un comando que habría llegado desde Paquistán desde agosto pasado.</p>
<p>La intervención de la secretaria de Estado se convirtió en el primer y más relevante acto político de la administración Obama para rendir homenaje a las víctimas del 11-S y para tratar de infundir a los ciudadanos la seguridad que hace diez años se difuminó quizá para siempre. “Hay algunas heridas que quizá nunca sanarán”, dijo Clinton en alusión al sentimiento de pérdida que, diez años más tarde, sigue afectando a los familiares de las víctimas del 11-s.</p>
<p>“Pero no podemos permitirnos atemorizados porque, en ese caso, los extremistas habrían ganado”, añadió.</p>
<p>Durante su intervención, Clinton reconoció por primera vez que en la lucha contra el terrorismo Estados Unidos no siempre estuvo a la altura de sus valores, en alusión a la práctica de la tortura, el programa de rendiciones y las detenciones indefinidas en Guantánamo.</p>
<p>La amenaza “creíble, pero no confirmada” de un posible atentado en Washington y Nueva York ha desquiciado el tráfico vehicular de esta ciudad, luego que las autoridades redoblaron la seguridad y establecieron retenes.</p>
<p>El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió ayer en una entrevista con la cadena televisiva NBC a los estadounidenses que continúen con su vida cotidiana, al señalar que a pesar de que el gobierno ha reconocido que hay una amenaza “c re í bl e ” de terrorismo, no está confirmada.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1232</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>De la tragedia a la esperanza</title>
		<link>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1219</link>
		<comments>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1219#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:47:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Maribel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Testimonios]]></category>
		<category><![CDATA[Videos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?p=1219</guid>
		<description><![CDATA[Michael Lomonaco se salvó apenas de morir en el 11S, hoy ayuda a los huérfanos de WW Claudia Ramírez    ramirez@eluniversal.com.mx Antes del 11 de septiembre del 2011, el restaurante Windows ...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em>Michael Lomonaco se salvó apenas de morir en el 11S, hoy ayuda a los huérfanos de WW</em></p>
<p>Claudia Ramírez   <br />
ramirez@eluniversal.com.mx</p>
<p>Antes del 11 de septiembre del 2011, el restaurante Windows of the World, situado entre los pisos 106 y 107 de la Torre Norte del World Trade Center, una de las edificaciones gemelas que eran símbolo de la ciudad Nueva York, era considerado uno de los más importantes de la Gran Manzana.</p>
<p>Este emblemático feudo era una visita obligada para quienes querían disfrutar de los lugares más exclusivos de Manhattan.</p>
<p>Se trataba de un lujoso sitio donde trabajaban más de 70 personas, quienes llegaban muy temprano para comenzar a preparar los platillos que habían hecho famoso al lugar. En ese tiempo, Michael Lomonaco era el chef ejecutivo del Windows of the World; en realidad lo era desde 1997.</p>
<p><img src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/chef640int.jpg" alt="" title="chef640int" width="460" height="342" class="alignnone size-full wp-image-1290" /></p>
<p>Al igual que sus compañeros, acostumbraba llegar a la cocina muy temprado, pero el 11 de septiembre ocurrió algo distinto: desde hace días venía pensado cambiar uno de los cristales de sus lentes, y ese día lo hizo.</p>
<p>Para ahorrar tiempo, acudió a una de las ópticas que se encontraban en el área de tiendas de las torres. Estuvo ahí más de 40 minutos, pues antes de cambiar el cristal, visitó al optometrista.</p>
<p>Cuando se encontraba en el consultorio, escuchó un estruendo; de inmediato pensó que había sido un problema con el <em>subway</em>, aunque le pareció raro porque en todos los años que había trabajado en la zona nunca había pasado algo similar.</p>
<p>Minutos más tarde, se escuchó otro impacto; unos segundos después, interrumpieron la consulta y les pidieron abandonar el edificio.</p>
<p>Al salir, por la avenida Liberty, observó que caían escombros y al levantar la vista contempló la tragedia: los edificios ardían en llamas.</p>
<p>Su primer pensamiento fue que había estallado la cocina del restaurante, pero casi inmediatamente se dio cuenta que dos aviones se habían estrellado en las torres.</p>
<p>Cuando reaccionó, trató de pensar quiénes de sus compañeros podrían haberse encontrado en el restaurante.</p>
<p>En una entrevista concedida al <em>Daily News</em>, Lomonaco reconoció que trabajar con las personas que murieron ese día era como hacerlo en familia donde, a pesar de mezclarse diferentes culturas e idiomas, el ambiente era cálido y cordial, y que fue precisamente lo que hizo tan especial al Windows of the World.</p>
<p>Algunos de los trabajadores que sobrevivieron a los ataques, incluido Lomonaco, se unieron para formar Windows of Hope, un grupo sin fines de lucro que provee seguro social y fondos para la educación de los hijos de los compañeros que murieron ese día, pues tristemente uno de esos niños nació el 11 de septiembre de 2001.</p>
<p>Además de este proyecto, cuando Lomonaco abrió su feudo, Porterhouse Nueva York, invitó a algunos de sus ex compañeros a trabajar con él, tratando de evocar el ambiente que se vivía en el anterior establecimiento.</p>
<p>“Gran parte de mi corazón y mi alma está aquí. Me siento muy afortunado de haber encontrado otro epicentro de Nueva York”, ha declarado el chef, quien aún recuerda con profunda tristeza esa tragedia.</p>
<p>El chef, desde entonces, todos los días, antes de trabajar, le dedica unos minutos a la memoria de sus compañeros, pues se imagina que también ellos se preparaban para comenzar su jornada el día que murieron.</p>
<p><strong>Más ayuda</strong></p>
<p>Por otra parte, otros grupo de los empleados del Windows of the World que sobrevivieron inauguraron, el 4 de enero de 2006, un restaurante tipo cooperativa llamado Colors, en homenaje a los cocineros y los otros trabajadores que fallecieron durante el ataque terrorista. El menú que ofrece pretende reflejar la diversidad de los miembros del antiguo equipo.</p>
<p>Ahora, el feudo no sólo continúa sirviendo comida, sino que además capacita gratuitamente a sus empleados y a quienes quieren integrarse al ámbito culinario, ya sea como cocineros, meseros o bartenders; esta capacitación la brinda en conjunto con el Centro para las Oportunidades de los Restaurantes, una organización sin fines de lucro que lucha para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores de la cocina.</p>
<p>Aunque algunos de los fundadores originales de Colors han abandonado el proyecto, porque creían que el negocio crecería rápidamente, pero no ha sido tan fácil, el resto, conformado por afroamericanos, gente de etnias minoritarias y latinos, continúa con esta labor y con la esperanza de abrir otros restaurantes en la Unión Americana.</p>
<p><object width="460" height="300" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="src" value="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-includes/js/tinymce/plugins/media/moxieplayer.swf" /><param name="wmode" value="transparent" /><param name="flashvars" value="url=/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/chefok.flv&amp;poster=/wordpress/wp-admin/" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="true" /><embed width="460" height="300" type="application/x-shockwave-flash" src="http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/wp-includes/js/tinymce/plugins/media/moxieplayer.swf" wmode="transparent" flashvars="url=/wordpress/wp-content/uploads/2011/09/chefok.flv&amp;poster=/wordpress/wp-admin/" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="true" /></object></p>
<p></strong>El chef Michael Lomonaco recuerda esa terrible experiencia <strong></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://11s.eluniversal.com.mx/wordpress/?feed=rss2&#038;p=1219</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

